Por:

Dionisio Grullón Heredia Presidente Fundación Dominicana de Software Libre (FDSL)

Licdo. Sócrates Piña Calderón Abogado - Notario Defensor del Software Libre

En medio de los diseños de nuevas políticas económicas y sociales, en apoyo a la Agenda Nacional de Desarrollo, vemos con preocupación como se dejan de lado cuestiones que aunque podrían ser vanales, tienen importancia económica, tecnológica, de libertad y de imagen de un estado respetuoso de los estado de derecho y comprometidos con su país.

Se trata pues del gasto que se tiene a nivel institucional en el tren gubernamental en lo relacionado al pago de licencias de software, actualizaciones, cambios de versiones (upgrade) etc., información esta que es y ha sido regateada por el propio estado, manteniendose como el mejor de los secretos, pues las cifras que arroja esa información da mucho que pensar de como se está priorizando el gasto en el herario público.

Nosotros en la FDSL, estamos preocupados por el destino de la libertad tecnologica de nuestro país en una era en que prima el uso de las tecnologias de la información y la comunicación y se está dando un espaldarazo institucional a nivel mundial en el reclamo de los derechos de propiedad industrial, intelectual y de autor.

Es preocupante que nos estemos gastando en 17 instituciones que poseen en conjunto la cantidad de 67,686 computadores, se esté gastando en el pago anual de las licencias de sistema operativo más software de oficina la cantidad de RD$1,409,560,950.00, y eso con el ataque full que nos hace la Business Software Aliance (BSA) tildando a nuestro país de violador de licencias, pero ese aporte traducido a dolares a una tasa RD$39.15 por Dolar Americano equivale a la suma de US$ 36,004,111,11; y esta muestra fue tomada solicitando información a diferentes instituciones en base a la ley 200-04 de acceso a la información pública.

Es preocupante que siendo un país en donde nuestro sistema de educación está siendo cuestionado y los medios de producción han sido afectados por las políticas neo-liberales con recetas foráneas a una realidad económica diferente a la nuestra que lo que ha hecho es destruir la industria nacional y pasar de una economía en desarrollo a una economía de servicio con una moneda frágil y con medios productivos de desarrollo nacional inexistentes.

Nuestra juventud en desarrollo tiene pocas opciones y muy malos ejemplos, entonces se han perdido los valores que nos distinguían ante el mundo como un pueblo trabajador, amable, respetuoso, y con capacidad de servir a quien lo necesite, pero eso está casi perdido y estamos obligados a rescatar nuestros valores en estos tiempos que la humanidad está asediada por el fracaso de las grandes potencias y no debemos esperar a que esa crisis nos estalle en la cara.-