La comunidad de hackers del software libre de la República Dominicana ha venido haciendo investigaciones del gasto en el pago de licencias de software para determinar hasta donde nuestros gobernantes han sido poco transparentes en hacer uso de un gasto de lujo en un país pobre con muchas carencias y necesidades, y haciendo uso de la ley 200-04 de acceso a la información pública hemos solicitado nos informen la cantidad de computadoras que tienen diferentes instituciones del estado, ya que cuando solicitamos la información de gasto en el presupuesto la misma se nos ofreció, pero maquillada, y conforme a nuestros cálculos, discriminando a un gasto de US$300.00 por cada equipo, en aproximadamente 7 instituciones del Estado se gastan anualmente mas de 120 millones de pesos.

Se ha cacareado tanto de parte de la clase media que no quiso participar en el ruedo político la aplicación de una inversión de un 4% en la educación, pero así las cosas, si se llegara a cumplir eso se tendría que malgastar en el pago de licencias privativas de software, y seguiríamos igual o peor, por eso aspiramos a que se apruebe la iniciativa de ley de software libre para demostrarle a los enemigos de la nación que tenemos información, que sabemos usarla libre, legal y éticamente, muy diferente a ellos que se la pasan difamando a este pueblo tildándolo de piratas, cuando el dueño de esa empresa esta condenado en varias partes del mundo por violar las leyes, ese señor que se cree dueño del mundo, pero que posee un historial delictivo de violación de patentes y derechos de autor en su natal Estados Unidos, y tiene multas millonarias por violar las decisiones de la Comisión de Tecnología de la Unión Europea, es ese farsante quien nos dice que somos unos piratas, ese señor que no tiene moral, lo único que tiene es mucho billete ... nada más ... su socio amigo - enemigo - amigo recientemente acaba de morir, otro que se apropio de ideas ajenas para mejorarlas, si! pero igual lo hizo, no son santos, no son dioses, son humanos con muchos defectos.

Tenemos que acabar con esa sarta de farsantes que dicen defender derechos de autor, muchas de las veces robados a inocentes que no saben lo que tienen y otras veces producto del engaño y la falta de ética.

Liberemos a nuestra tierra de la opresión de la desinformación y el monopolio farsante de una empresa que no respeta el estado de derecho.