Tener dos sistemas para un usuario normal y sin compromisos filosóficos de cualquier indole no es recriminable, pero si un defensor de un sistema, cualquiera que sea no tiene la firmeza de mantener sus convicciones, no es digno de que se le llame defensor; esto así porque hay gentes que supuestamente han hecho un compromiso de defensa del software libre, personas que asimismo se auto denominan defensores del free sotware (software libre) o del open source (código abierto) cuando en realidad ellos adoran e idolatran a los sistemas privativos y cerrados.

Esto se parece mucho a los pasajes señalados en la biblia con todo y como está a esta fecha aunque se trata del libro menos cuestionado a lo largo de la historia conocida, pues se trata de gentes que adoran falsos ídolos y no veneran sus propias convicciones, lo que revela que la corrupción de las ideas se disemina más aun en gentes que no define, no decide a que atenerse, son carpinteros ideológicos que destruyen, no construyen, no son firmes, son disimiles.

Necesitamos que se haga realidad que el Estado Dominicano defina su política informática y que adopte la única plataforma que le permitirá sin riesgos legales utilizarla a su conveniencia y necesidad, además de que la información estará resguardada de intrusos no autorizados.

Por años las instituciones bancarias de todos los países del mundo están utilizando sistemas Unix y clones de sistemas Unix, es decir los sistemas GNU/Linux, por la seguridad del manejo de la información y la recuperación de la data y del sistema a causa de accidentes eléctricos y de amenazas reales e intromisiones de cracker’s … ojo … digo cracker’s, no hackers pues los primeros se dedican exclusivamente a romper los codigos y claves de sitios, ordenadores, servidores, programas, utilitarios, etcétera, entonces esos señores tienen una oportunidad de tomar una decisión final, la cual se que no aprovecharan y que seguirán con su doble cara.